Ir al contenido principal

“La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”

"Cuando yo era pequeño mi madre me decía: Si te haces soldado llegarás a general, si te haces cura, llegarás a ser Papa. En cambio de todo eso decidí ser pintor y me convertí en Picasso."






Trabajar con dedicación permite llegar al nivel de excelencia deseado. Esta combinación de cartas nos habla de perfeccionamiento en la tarea que hagamos, entendiendo como perfeccionamiento el compromiso que le ponemos, qué tan en serio lo tomamos y en consecuencia, el tiempo que le dedicamos. No se trata de ser mejor que los otros, la “carrera” no es contra nadie más. Simplemente se trata de superarnos, de no conformarnos y de medirnos para saber hasta dónde podemos llegar. Pero no podemos averiguar nada de esto si no sabemos primero qué queremos y para qué lo queremos. Y para ello el ejercicio puede no ser tan simple. Se requiere un diálogo honesto con nosotros mismos, transparencia en las intenciones, autoconfianza y una buena dosis de intuición para detectar dónde se encuentran nuestros talentos y de qué manera podemos brindarnos a ellos.

Hay un espacio en nuestro mundo en el que podemos desplegar nuestro arte o nuestra creatividad con cierta maestría, o con absoluta maestría. Es cuestión de enfoque  y dedicación. Observemos los detalles de nuestras obras con atención, y aquello que necesite ser pulido, corregido, repasado, mejorado, se hará evidente para nosotros. Asimismo, darle rienda suelta a nuestras capacidades creativas, sin miedo, animándonos a cosas nuevas ¡Manos a la obra! Sigamos el consejo de Pablo Picasso cuando decía “La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.”

Entradas populares de este blog

Ejercicio: tirada de dos cartas

Palabra es poder

“Callando es como se aprende a oír; oyendo es como se aprende a hablar; y luego, hablando se aprende a callar”. --Diógenes de Sìnope
Conocemos bien los refranes “Tenemos dos ojos y una boca para escuchar más y hablar menos”, “A buen entendedor pocas palabras bastan”, “Uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras”. Estas frases nos recuerdan el valor de la prudencia, de saber callar, empequeñeciendo de alguna manera el valor de la palabra. Pienso que es cuando se valora la palabra en toda su ley, cuando se aprecian mucho más los silencios.
La palabra tiene fuerza. Puede golpearse y herirse con ella, pero también traen sanación, como lo atestiguan los curadores “de palabra” que han existido siempre, o las sesiones de Registros Akáshicos, o una lectura de Tarot cuando es aplicada para esos fines. Éstos son espacios colmados de palabras. 
La palabra tiene fuerza espiritual, no llega sola jamás. Hay Espíritu en una palabra, aunque no todos puedan percibirlo, y cuando ese Espíri…

Tirada simple con Tarot de Marsella y oráculo de cristales